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¿Cómo ahorrar en la factura de la luz de tu empresa?

Una empresa conlleva muchos gatos y uno de ellos es la luz, por eso vamos a explicaros unas cuantas técnicas para poder ahorrar en la factura de la luz de tu empresa.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que no gastará lo mismo una empresa pequeña con un par de trabajadores, que una empresa de más de 100 empleados. La factura de la luz no será la misma en una empresa que trabaje con un TPV y un ordenador, a aquella que tenga la necesidad de grandes máquinas especializadas. Sin embargo vamos a tratar aspectos generales que pueden ayudar en el día a día de cualquier empresa.

1. Ajustar la potencia contratada

Este truco es muy habitual llevarlo a cabo en nuestras casas, así que ¿por qué no hacerlo también en nuestra empresa? Muchas veces nos dejamos llevar por la seguridad de contratar una mayor potencia eléctrica para comodidad nuestra. A las eléctricas esto le viene de perlas porque de base, pagamos más, pero deberíamos hacernos la pregunta del millón: ¿necesito tanta potencia?

Necesitamos saber el consumo de potencia que tienen todos nuestros aparatos eléctricos para comprobar que la potencia eléctrica que hemos contratado se ajusta a la de nuestro gasto. Para ello, podemos hacerlo nosotros mismos calculando la potencia de los aparatos eléctricos de tu empresa y sumarla. El resultado serán los kilovatios (kW) – aproximados – que necesitamos contratar. Otra opción es llamar a un electricista para que nos haga una valoración, esto supone un coste, pero a veces merece la pena. A continuación os dejamos un cuadro con los consumos, aproximados, de potencia que debería tener una empresa según su tamaño. Hay que recordar, que estos consumos variarán en función de la cantidad de aparatos electrónicos, luces y tamaño del local.

  • Monofásica: 4.6kW,  5.75kW o 6.9kW
  • Trifásica: 3.464kW, 5.196kW o 6.928kW
  • Monofásica: 8.05kW, 9.2kW, 10.35kW o 11.5kW
  • Trifásica: 10.39kW o 13.856kW
  • Monofásica: Potencias superiores a 15kW
  • Trifásica: Potencias superiores a 15kW

Es importante tener en cuenta qué tipo de instalación tenemos en nuestra empresa, si se trata de una instalación monofásica o de una trifásica. Reconocerlas es sencillo. Cuando nos acercamos al cuadro de luces, si los interruptores son dobles es una instalación monofásica, mientras que si los interruptores son triples, se trata de una trifásica.

Por norma general si no necesitas más de 13.86 kW es que tu instalación sea monofásica, por lo que, además, podrás ajustarle tranquilamente la potencia que necesites y tendrás un ahorro curioso en la factura de la luz. Sin embargo, cuando la instalación está pensada para soportar más de 13.86 kW suele ser trifásico.  A la hora de cambiar la potencia eléctrica, la instalación puede suponer un problema. Si se trata de una instalación monofásica podemos bajar la potencia en función de los aparatos eléctricos que tengamos y de su potencia, pero si tenemos una instalación trifásica bajar la potencia se puede complicar, además de que los aparatos eléctricos deben estar adaptados a este tipo de instalación.

Reducir la potencia eléctrica contratada conlleva un coste (menor que cuando queremos aumentarla, por eso hay que estar muy seguros de que queremos reducirla). Este coste supone unos 9,04€ + IVA, que son los derechos de enganche. Además, solo se permite un cambio de potencia al año. Por este motivo, si queremos realizar algún cambio en la potencia aconsejamos que sea lo más próximo al cumplimiento del año.

2. Revisar la iluminación y la decoración de nuestra empresa

ahorrar en la factura de la luz de tu empresa

Tenemos varias formas de revisar la iluminación. Por un lado está la forma de distribuir las mesas en función de las ventanas, para así poder aprovechar el mayor tiempo de luz natural. Esto no solo mejora el ahorro, sino que la luz natural es mucho mejor que la artificial y está mejor valorada por todos. Parece muy obvio, pero si ponemos las mesas frente a ventanas nos ahorraremos bastante en encender luces.

Algunas empresas no tienen ventanas o tienen muy pocas, también existen casos en los que los escaparates deben estar encendidos o zonas geográficas con poca luz natural. En cualquiera de los casos, si necesitamos hacer uso de luz artificial, deberíamos tener un cuidado especial. Nuestra recomendación es gastar un poco más en la instalación de iluminación led. Las bombillas led ya las hay de todos los tipos, formas y colores y el ahorro en la factura es sustancial. Si a esto le añadimos que suele ser mejor la luz blanca por su luminosidad para trabajar, conseguiremos un efecto de mayor claridad.

Hemos hablado de la distribución de las meses respecto a la luz natural, de el uso de una iluminación led frente al bajo consumo o a los halógenos, así que solo nos queda hablar en este apartado del diseño y decoración que hayamos decidido implementar en nuestra empresa. Sobre todo, podemos hablar de la pintura de las paredes. Si usamos colores claros, la luz rebotará en ellos y dará una sensación de mayor amplitud y mayor luminosidad. Si por el contrario nos decantamos por colores oscuros, habrá que poner más luces para evitar que sean absorbidas por este tipo de colores. Parece un detalle sin importancia, pero en realidad, la claridad consigue un mayor ahorro, ya que percibimos que no necesitamos encender tantas luces.

3. Utilizar equipos y herramientas que ahorren en electricidad

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No es raro ver entre los electrodomésticos las etiquetas A+, A++ o A+++, que indican que son los electrodomésticos de mayor ahorro energético. Pues actualmente, al igual que se etiquetan de esta forma los electrodomésticos, también lo hacen otro tipo de equipos como las fuentes de alimentación para los ordenadores. Es importante comprobar el rendimiento y ahorro que van a tener los aparatos eléctricos que habrá en nuestro negocio. En el caso de una peluquería, podemos encontrarnos con secadores de pelo con este tipo de etiquetas, así como tenacillas, planchas etc. La lavadora que podemos tener en nuestro reservado para lavar las toallas, cuanto más eficiente sea, más ahorrará en el consumo de luz. Lo mismo sucede con los ordenadores, o con los electrodomésticos de una cocina o un comedor para los empleados. A veces, merece la pena gastar un poco más en el aparato eléctrico en sí mismo, para que a la larga nos salga más económico.

4. Evitar el modo “Suspensión” o “Stand By”

Si estamos mirando las etiquetas de ahorro de consumo y el uso de iluminación led, tratando de ahorrar, sería absurdo aplaudir un método tan extendido como el Stand by o el modo suspensión. Cuantos menos aparatos eléctricos se queden en este modo, mucho mejor y eso incluye a las regletas. Parece que no, pero tener un ordenador en estado latente, así como pantallas de TV, equipos de música o las propias regletas enchufadas a la luz, suponen un consumo constate, que aunque no es exagerado, puede conllevar un ahorro interesante.

Esto se soluciona concienciando a los empleados de que apaguen sus ordenadores y pantallas antes de marcharse, así como poniendo interruptores a las regletas para poder desconectarlas. Es cierto que hay determinados equipos, por ejemplo los servidores, que no pueden apagarse, pero si conseguimos reducir el consumo en otros que no son imprescindibles, lo notaremos.

Otra opción, sobre todo para aquellos negocios con un escaparate, es tratar de mantener apagadas las luces. Si se quedan encendidas durante las 24 horas del día, consumen bastante aunque se traten de luces led. Posiblemente, aquellos que estén leyendo el artículo y tengan este tipo de negocio, pensarán que es inevitable y que es un gasto que puede llegar a repercutir en sus ventas, pues un escaparate bien iluminado llama la atención. No lo discutimos, pero entonces habría que plantearse alternativas, como dejar menos luces para llamar la atención – lo que conllevaría un ahorro – e instalar un sistema de presencia que cuando se acerque alguien se enciendan todas las luces. Actualmente y tras pasar por una crisis, el pensamiento común ha cambiado notablemente y son muchos los que al ver un escaparate encendido piensan en el gasto de luz, más que en lo que muestra el propio escaparate.

5. Concienciación

Quizá este es el punto más complicado, porque cuando tenemos una empresa o un negocio con gente trabajando con o para nosotros o, simplemente, con clientes que campan a sus anchas por el establecimiento, mantener un control en las luces es algo prácticamente imposible. No podemos evitar, ni estar constantemente pendientes, de qué luz no es necesario que esté encendida o de si alguien se ha olvidado de apagar esto o aquello. Por eso es importante concienciar a todos los que trabajan con nosotros de hacer un uso responsable de la luz y de las instalaciones eléctricas de la empresa, pero también podemos ahorrarnos muchos disgustos si algunos interruptores los ponemos con temporizadores.

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